domingo 22 de marzo de 2009

Dios podría haber preguntado


Ayer participe de un grupo de lectura del Tao Te King en el que disfruté la cálida acogida y el amoroso té. Se habló sobre el karma y una de las reflexiones finales de un participante fue el título de este post.

"Dios podría haber preguntado como hacer la creación porque hacer un mundo basado en el sufrimiento..."

Esto fue lo que entendí que dijo y si no hubiera sido exactamente así me parece importante desovillar la idea si así lo hubiera sido.

Buda dice que el mundo es sufrimiento y habla de la ley del karma en el sentido que nuestra vida es el resultado de acciones pasadas.

Yo creo que es así pero al menos en lo personal me parece importante si algo no me conforma seguir preguntando. No importa que un texto sagrado o una persona elevada espiritualmente responda con, al parecer, cierta convicción a determinada cuestión.

Creo que Dios ama profundamente a quien pregunta porque si hubiera sido suficiente que unas pocas personas en el universo mediaran con las respuestas no nos habría puesto los mismos atributos.

Y aquí estamos... asistiendo a cualquier sitio de lectura o de meditación o de paz donde seguir encontrando la posibilidad de poner en palabras lo que no nos convence.

Esta fotografía fue tomada Kevin Carter, con la que ganó el Premio Pulitzer en 1994. Creo sinceramente que encontrar las respuestas de aquello que nos disgusta nos permitirá ver, más adelante, la imagen en contraste: un niño mirando un buitre.

Nora

jueves 19 de marzo de 2009

HOY YA NO TENGO ESOS SUEÑOS, dice el Cardenal



Lo que sigue es una Carta Circular de Pedro Casáldiga:


El Cardenal Carlo M. Martini, jesuita, biblista, arzobispo que fue de Milán y colega mío de Parkinson, es un eclesiástico de diálogo, de acogida, de renovación a fondo, tanto de la Iglesia como de la Sociedad. En su libro de confidencias y confesiones Coloquios nocturnos en Jerusalén, declara: «Antes tenía sueños sobre la Iglesia. Soñaba con una Iglesia que recorre su camino en la pobreza y en la humildad, que no depende de los poderes de este mundo; en la cual se extirpara de raíz la desconfianza; que diera espacio a la gente que piensa con más amplitud; que diera ánimos, en especial, a aquellos que se sienten pequeños o pecadores. Soñaba con una Iglesia joven. Hoy ya no tengo más esos sueños».

Esta afirmación categórica de
Martini no es, no puede ser, una declaración de fracaso, de decepción eclesial, de renuncia a la utopía. Martini continúa soñando nada menos que con el Reino, que es la utopía de las utopías, un sueño del mismo Dios. Él y millones de personas en la Iglesia soñamos con la «otra Iglesia posible», al servicio del «otro Mundo posible». Y el cardenal Martini es un buen testigo y un buen guía en ese camino alternativo; lo ha demostrado. Tanto en la Iglesia (en la Iglesia de Jesús que son varias Iglesias) como en la Sociedad (que son varios pueblos, varias culturas, varios procesos históricos) hoy más que nunca debemos radicalizar en la búsqueda de la justicia y de la paz, de la dignidad humana y de la igualdad en la alteridad, del verdadero progreso dentro de la ecología profunda. Y como dice Bobbio «hay que instalar la libertad en el corazón mismo de la igualdad»; hoy con una visión y una acción estrictamente mundiales.

Es
la otra globalización, la que reivindican nuestros pensadores, nuestros militantes, nuestros mártires, nuestros hambrientos… La gran crisis económica actual es una crisis global de Humanidad que no se resolverá con ningún tipo de capitalismo, porque no cabe un capitalismo humano; el capitalismo sigue siendo homicida, ecocida, suicida. No hay modo de servir simultáneamente al dios de los bancos y al Dios de la Vida, conjugar la prepotencia y la usura con la convivencia fraterna. La cuestión axial es: ¿Se trata de salvar el Sistema o se trata de salvar a la Humanidad? A grandes crisis, grandes oportunidades.

En
idioma chino la palabra crisis se desdobla en dos sentidos: crisis como peligro, crisis como oportunidad. En la campaña electoral de EE UU se enarboló repetidamente «el sueño de Luther King», queriendo actualizar ese sueño; y, con ocasión de los 50 años de la convocatoria del Vaticano II, se ha recordado, con nostalgia, el Pacto de las Catacumbas de la Iglesia sierva y pobre. En el 16 de noviembre de 1965, pocos días antes de la clausura del Concilio, 40 Padres Conciliares celebraron la Eucaristía en las catacumbas romanas de Domitila, y firmaron el Pacto de las Catacumbas. Dom Hélder Câmara, cuyo centenario de nacimiento estamos celebrando este año, era uno de los principales animadores del grupo profético.

El Pacto en sus 13 puntos insiste
en la pobreza evangélica de la Iglesia, sin títulos honoríficos, sin privilegios y sin ostentaciones mundanas; insiste en la colegialidad y en la corresponsabilidad de la Iglesia como Pueblo de Dios, y en la abertura al mundo y en la acogida fraterna. Hoy, nosotros, en la convulsa coyuntura actual, profesamos la vigencia de muchos sueños, sociales, políticos, eclesiales, a los que de ningún modo podemos renunciar. Seguimos rechazando el capitalismo neoliberal, el neoimperialismo del dinero y de las armas, una economía de mercado y de consumismo que sepulta en la pobreza y en el hambre a una grande mayoría de la Humanidad. Y seguiremos rechazando toda discriminación por motivos de género, de cultura, de raza.

Exigimos
la transformación sustancial de los organismos mundiales (ONU, FMI, Banco Mundial, OMC…). Nos comprometemos a vivir una «ecológica profunda e integral», propiciando una política agraria-agrícola alternativa a la política depredadora del latifundio, del monocultivo, del agrotóxico. Participaremos en las transformaciones sociales, políticas y económicas, para una democracia de «alta intensidad». Como Iglesia queremos vivir, a la luz del Evangelio, la pasión obsesiva de Jesús, el Reino. Queremos ser Iglesia de la opción por los pobres, comunidad ecuménica y macroecuménica también. El Dios en quien creemos, el Abbá de Jesús, no puede ser de ningún modo causa de fundamentalismos, de exclusiones, de inclusiones absorbentes, de orgullo proselitista. Ya basta con hacer de nuestro Dios el único Dios verdadero. «Mi Dios, ¿me deja ver a Dios?». Con todo respeto por la opinión del Papa Benedicto XVI, el diálogo interreligioso no sólo es posible, es necesario. Haremos de la corresponsabilidad eclesial la expresión legítima de una fe adulta. Exigiremos, corrigiendo siglos de discriminación, la plena igualdad de la mujer en la vida y en los ministerios de la Iglesia.

Estimularemos la libertad y el servicio reconocido de nuestros
teólogos y teólogas. La Iglesia será una red de comunidades orantes, servidoras, proféticas, testigos de la Buena Nueva: una Buena Nueva de vida, de libertad, de comunión feliz. Una Buena Nueva de misericordia, de acogida, de perdón, de ternura, samaritana a la vera de todos los caminos de la Humanidad. Seguiremos haciendo que se viva en la práctica eclesial la advertencia de Jesús: «No será así entre vosotros» (Mt 21,26). Sea la autoridad servicio. El Vaticano dejará de ser Estado y el Papa no será más Jefe de Estado. La Curia habrá de ser profundamente reformada y las Iglesias locales cultivarán la inculturación del Evangelio y la ministerialidad compartida. La Iglesia se comprometerá, sin miedo, sin evasiones, en las grandes causas de la justicia y de la paz, de los derechos humanos y de la igualdad reconocida de todos los pueblos. Será profecía de anuncio, de denuncia, de consolación.

La política vivida por todos los cristianos y cristianas será aquella «expresión
más alta del amor fraterno» (Pío XI). Nos negamos a renunciar a estos sueños aunque puedan parecer quimera. «Todavía cantamos, todavía soñamos». Nos atenemos a la palabra de Jesús: «Fuego he venido a traer a la Tierra; y qué puedo querer sino que arda» (Lc 12,49). Con humildad y coraje, en el seguimiento de Jesús, miraremos de vivir estos sueños en el cada día de nuestras vidas. Seguirá habiendo crisis y la Humanidad, con sus religiones y sus iglesias, seguirá siendo santa y pecadora. Pero no faltarán las campañas universales de solidaridad, los Foros Sociales, las Vías Campesinas, los Movimientos populares, las conquistas de los Sin Tierra, los pactos ecológicos, los caminos alternativos de Nuestra América, las Comunidades Eclesiales de Base, los procesos de reconciliación entre el Shalom y el Salam, las victorias indígenas y afro y, en todo caso, una vez más y siempre «yo me atengo a lo dicho: la Esperanza».

Cada uno y cada una a quien pueda llegar esta circular fraterna, en comunión de fe religiosa o de pasión humana, reciba un abrazo del tamaño de estos sueños. Los viejos aún tenemos visiones, dice la Biblia (Jl 3,1). Leí hace unos días esta definición: «La vejez es una especie de posguerra»; no necesariamente de claudicación. El Parkinson es sólo un percance del camino y seguimos Reino adentro.

Pedro Casaldáliga Circular 2009
Tomado de: http://servicioskoinonia.org/Casaldaliga/cartas/

sábado 14 de marzo de 2009

Los números de Pitágoras y mi locas hipótesis


En mi mirada a Dios menos que portarme bien (que me cuesta más) a mi me complace tratar de entenderlo y aunque pueda significar un disparate en algún punto siento que también trato de dar respuesta a lo que fuera la reflexión de Einstein “Sólo me interesa saber cómo Dios pensó el mundo”. Como lo mío es pura curiosidad lo que se me ocurrió pensar surge simplemente de mirar alrededor, favorecida por los adelantos en todos los órdenes del conocimiento.

Para mí pensó el mundo con lo único que había: el mismo. Y así, tal cual el principio de la electrónica, concatenó los haydios-nohaydios en secuencias infinitas de diversidad y esto es lo que construyó. En este sentido la maldad es menos de su presencia.

Para aquellos que conozcan tan poco de electrónica como yo valga la pena aclarar que esta se basa en hayenergía-nohay energía: ceros y unos.

Por eso me gustó hoy recibir el email de Genciencia, web a la que estoy suscripta para compartir más datos que no conocía y avivar mi convicción interior de que hay una relación estrecha entre los números y lo creado. Tanto que si tuviéramos perspectiva sólo debería saberse lo suficiente de matemática para que todo cuaje de sentido común.

Espero disfruten como yo de esta fascinante sensación de viajar a la antigua y encantadora Grecia.

Un abrazo!

Nora

Los números de Pitágoras

El propio Pitágoras, que vivió en el siglo VI a.C, fundó una escuela de filósofos, conocidos como los pitagóricos (un nombre un tanto endogámico, pero bueno).

Los pertenecientes a esta escuela, la pitagórica, consideraban que el orden cósmico estaba basado en relaciones numéricas, y atribuían significado místico a algunos números concretos. En esta organización griega militaban astrónomos, músicos, matemáticos y filósofos,

Por ejemplo, profesaban especial veneración a los números “perfectos”, tales como el 6 y el 28, que son iguales a la suma de sus divisores (por ejemplo, 6=1+2+3).

El número 10 era merecedor del máximo respeto. Lo llamaban el tetrakto divino, porque era la suma de los primeros cuatro enteros. De hecho, la representación triangular del 10 se interpretaba como un símbolo sagrado sobre el que se juramentaba en las ceremonias de iniciación.

Por otra parte, la aritmética y la geometría está en estrecha relación: El 1 es el punto, el 2 la línea, el 3 la superficie, el 4 el sólido; el número 10, suma de los cuatro primeros, es la famosa tetraktys, el número capital. Se habla geométricamente de números cuadrados y oblongos, planos, cúbicos, etc. Colocando puntos en diversas disposiciones, construían números triangulares (como el 3, el 6 y el 10), números cuadrados (4, 9, 16, etc.) y así sucesivamente.

El número 4 se consideraba símbolo de la justicia y de la solidaridad, una idea que sobrevive en algunas expresiones de los idiomas actuales (“cuadrar bien”, por ejemplo).

La escuela pitagórica creó también una teoría matemática de la música. La relación entre las longitudes de las cuerdas y las notas correspondientes fueron aprovechadas para un estudio cuantitativo de lo musical; como las distancias de los planetas corresponden aproximadamente a los intervalos musicales, sé pensó que cada astro da una nota, y todas juntas componen la llamada armonía de las esferas o música celestial, que no oímos por ser constante y sin variaciones.

www.genciencia.com

viernes 6 de marzo de 2009

Cita para la reflexión de la Biblioteca Teosófica

Recomiendo las actividades de la Biblioteca Teosófica, todos los disertantes son de alto nivel. Las actividades son muchas y diversas, quien las quiera conocer me las puede pedir a dioslaico@hotmail.com o bien suscribirse para próximos envíos a la dirección de email al pie. Todas las actividades se dictan en Agrelo (no recuerdo la altura), ciudad de Buenos Aires.
Quienes estén lejos o no asistan por otras razones disfruten simplemente de esta cita para la reflexión.

“TU ERES EL MUNDO”

de Radha Burnier

(Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica)


(...)” Los sabios han dicho que la vida en esta tierra es como el viaje de un peregrino. El peregrino se queda en un lugar una noche, pero él no se apega a ese sitio ni se identifica con todo lo que allí está. En este momento estoy permaneciendo en una habitación en la casa de alguien. Por conveniencia puedo decir: en mi habitación tengo tal , o tal otra cosa. Pero esa no es mi habitación, ni son mis muebles. Nada nos pertenece a ninguno de nosotros, todo es parte de la tierra, fluyendo, transformándose en alguna otra cosa; cumpliendo un papel del que difícilmente estemos coscientes.

Cuando el agua se evapora, toma muchas formas diferentes, se convierte en una nube, viaja a algún otro lugar, cae como lluvia, forma parte de un río que fluirá hacia el océano, y nuevamente se evapora. El agua que forma una gran parte de nuestro cuerpo físico, puede haber sido una nube. Un maestro Zen dijo que en un pedazo de papel frente a él veía una nube, porque el papel se hace con la madera de los árboles, los árboles no podrían haber crecido sin agua, y el agua viene de las nubes. Si continuamos con este argumento veremos a toda la tierra en el papel. De este modo, las cosas no están separadas físicamente como creemos que lo están. Estamos bajo la extraña ilusión de que “este cuerpo es mío” y bajo la peor ilusión de que “ese cuerpo soy yo”. Podemos decir “mi cuerpo” por conveniencia, de la misma manera en que digo que la habitación en que me estoy alojando es “mi habitación”, pero es sólo por comodidad, no para representar derechos de propiedad. Examinemos otros hechos. Respiramos el aire que ha pasado por otros cuerpos. Las plantas y los árboles expiran oxígeno; nosotros aspiramos el oxígeno y expiramos dióxido de carbono, el que pasa a través de otros cuerpos. En el nivel sólido, líquido y gaseoso existe un constante intercambio. Nada permanece estable, nada es parte de las posesiones de alguien, excepto temporalmente. Aún la materia de la tierra, por lo que se conoce, puede transformarse en alguna otra cosa en el universo.

El señor Buddha enseñó la contemplación del cambio constante del fluir de la vida, de la impermanencia de las cosas, porque esto ayuda a quebrar el sentido de separatividad, el engaño de que poseemos un cuerpo y que es nuestro. De la misma manera si pensamos en nuestras emociones y pensamientos con los cuales estamos, incluso, más identificados que con nuestro cuerpo físico ¿son realmente nuestros? En ese nivel la materia es mucho más fluida, existe un flujo más grande. Las emociones desde todas partes pueden entrar en nosotros, y nuestras emociones fluyen hacia todos lados. Recientemente tanto Krishnamurti como el Dalai Lama han estado diciendo en forma repetida que cada uno es responsable por todo el mundo. Las Conferencias de la Dra. Annie Besant ante el Parlamento Mundial de las Religiones de 1893, atrajeron a grandes auditorios(...) En una de esas conferencias ella dijo que éramos responsables de muchas cosas de las que no estábamos conscientes. Por ejemplo cuando establecemos vibraciones de naturaleza grosera en nuestro cuerpo físico, esas partículas un poco después, pueden llegar a ser parte del cuerpo de algún otro. Si esa persona, por ejemplo, se vuelve adicta al alcohol, nosotros en alguna medida somos responsables de su condición, porque hemos creado las vibraciones que agravaron su estado. Así todo el tiempo somos responsables de muchas cosas que suceden en el mundo, y por supuesto, las múltiples cosas que suceden nos influencian y afectan. Esto sucede mucho más a nivel emocional y mental que en el nivel físico. Sabemos que una persona que normalmente aparenta ser buena, puede volverse bastante irracional si está con un grupo particular de personas o en una comunidad. Muchas personas están influenciadas por la muchedumbre que las rodea. Supongamos que hay temor entre esa gente, personas que desconocen la causa del miedo, se atemorizan, porque la emoción viaja al nivel más sutil a través de todas esas personas. A menos que una persona esté atenta, puede ser afectada desde afuera, por emociones de esa clase. La atmósfera emocional del mundo ejerce presión sobre las personas, tanto como la atmósfera mental. A pesar de estudiar Teosofía, si algunos miembros de la Sociedad Teosófica hablan de un modo. diríamos, agresivo, nacionalista, ello significa que en lugar de un pensar independiente, ellos han permitido que la atmósfera del mundo los penetrara.

“A los Pies del Maestro” enseña que aunque un millón de personas tengan una cierta concepción, esto no la hace necesariamente verdadera. Pero el peligro radica en que las emociones y los pensamientos de millones de personas ejercen una fuerte presión sobre nosotros y por supuesto, nosotros agregamos o sustraemos algo, a ese reservorio, con cada pensamiento y emoción que generamos. Podemos estar aumentando el temor, los prejuicios y la desconfianza de la atmósfera general o podemos ayudar a despejarla, aquí y allá. Si vivimos la vida atentamente, entonces nuestros pensamientos y emociones, pueden ser como una lámpara, en el estado general de la oscuridad. Si en el pensamiento y en la emoción, hay claridad, inegoísmo, pureza, ello ejerce un muy fuerte efecto sobre el mundo. En este sentido Helena P. Blavatsky y más tarde Krishnamurti han dicho: “Vuestra consciencia afecta la consciencia del mundo” Si algunas personas, se tornan un poco más iluminadas, el mundo todo, mejorará con ello.

bibliotecateosofica@yahoo.com.ar

domingo 1 de marzo de 2009

MARIO Y SUS PATOS


Acabo de leer la nota que sigue y me pareció importante publicarla para alentar a la solidaridad. Cuando alguien toque el timbre y pida ropa o comida, no dudemos, prioricemos los que no tienen nada a nuestros amigos que siempre podrán conseguir.

Quisiera leer notas que no traten de pobreza pero si de pobreza se trata esta es una muy buena nota.

Comienzan las clases pero no para todos los chicos, son muchos los que no pueden iniciar la jornada porque no tienen ni para comprar los útiles.

Mario no se resignó, y aunque no tenía ni útiles ni zapatillas, a comienzos del 2008 vendió 15 de sus 16 patos, con eso le dieron 150 pesos y pudo comprar los útiles escolares.

Al tanto de la situación, una fundación decidió darle una beca que lo acompañará durante todo el secundario.

La historia de Mario Techera vuelve a resonar ahora que muchos chicos comenzan las clases.

Mario tiene 14 años y los justificativos le sobraban para dejar de estudiar. Vive en Berazategui, en una zona que llaman barrio Bustillo, pero sólo por llamarla, porque en realidad es una de esas tantas villas que inundan el conurbano.

Su mamá los abandonó y él ahora vive con Marcelo, su hermano de 18 años que sufre un severo retraso mental, y su papá, Vilmar.

Su papá, de 73 años, cartoneaba, pero le quitaron su chango y su caballo. Así que vive de su pensión.

Gracias a sus patos primero y a la beca después, el chico va a la escuela. Recibe 135 pesos por mes y puede gastarla en lo que necesite para estudiar, sobre todo, útiles.

"Cuando me ve ajustado, Mario me quiere dar plata. Pero esa plata no se toca, es de los estudios. No se usa para nada más", confiesa su papá a un matutino.

O a veces sí. Con la primera beca se compró una pata para que hiciera pareja con el único pato que se había guardado. Enseguida se reprodujeron. El también cría gallinas y conejos.

Dice que le gustaría ir a la universidad para ser veterinario y tener su propia veterinaria. Por ahora sus animales corren alrededor de la casilla de material que lo vio nacer y que está a siete cuadras de la escuela N° 37 a la que va todas las mañanas.

http://www.infobae.com/contenidos/434156-100799-0-Un-chico-tuvo-que-vender-sus-patos-comprar-zapatillas-y-%C3%BAtiles-el-colegio

viernes 20 de febrero de 2009

UN MUNDO PERFECTO



Dice el Budismo:

"Quieres saber quien fuiste? - mira quien eres.

Quieres saber quién serás? -mira lo que haces".


Vivimos en un mundo perfecto y que sea maravilloso depende de nosotros. Qué esperamos? Qué sentimos? Qué deseamos?


Hasta que no seamos conscientes que cuando le deseamos lo peor a alguien por un delito cometido se nos cumple el deseo seguiremos viendo el dolor y la tragedia sin poder asir la conexión entre nuestro deseo de justicia y la aparente injusticia del mundo.

Cuando cambiemos nuestro deseo de justicia que mucha veces se parece a venganza y hagamos lugar a la compasión, el mundo será el lugar maravilloso que hace tiempo queremos habitar.



miércoles 18 de febrero de 2009

UNA MIRADA DISTINTA DE LA MUERTE

No me hacen feliz las cosas terribles que ocurren. No me hace feliz el robo, el asesinato, el hambre, la muerte pero reconozco que pienso estas tragedias desde una perspectiva que puede resultar incomprensible.

Ayer falleció un policía que custodiaba un local en la zona norte. A mí se me hace que él fallecería de todos modos. Algo estaba establecido que era su tiempo.

La vida, la muerte y las circunstancias nos son ajenas. No elegimos cuando nacemos, cuando morimos ni las circunstancias que rodean a nuestras elecciones: nuestros compañeros de aula, la familia política, etc.

Creo que la forma en que mueren las personas es un aprendizaje para la sociedad en la que viven: si las personas murieran haciendo deportes de alto riesgo tendría un significado, si las personas mueren en accidentes de tránsito o a manos de quienes lo quieren asaltar el significado es otro.

El problema no es la muerte, lo que, desde mi perspectiva, ocurriría de todos modos y si la comparamos con el final de algunas enfermedades, algunas muertes trágicas son casi una bendición.

Desde mi concepción teológica de la vida el que está en problemas es el asesino aunque jamás lo detengan.

Cuando salió en el noticiero que un 50% de nuestro país era pobre no hacía falta ser demasiado inteligente para comprender que allí ya existía un riesgo de seguridad. No lo vimos, al menos no de modo suficiente y pasó lo que hoy ocurre: un problema de seguridad donde todos nos sentimos amenazados y delegamos la responsabilidad del control en quienes asumen la función pública como si se tratara de un grupo de personas que nada tienen que ver con nosotros. Ese es tu problema: arreglalo:
Para esto también miro desde una perspectiva diferente: miro a quienes nos gobiernan como un eslabón emergente de la sociedad que somos, no otros, ni mejores, ni peores, probablemente una media que representa a una masa que no toma conciencia. Somos un pueblo con hambre, somos un pueblo sin cloacas, somos una sociedad que se estrella en accidentes de tránsito, somos una sociedad que no toma conciencia.

Alguien podría concebir en su propia casa estar almorzando en el comedor las mejores carnes e ignorar al hermano que sufre hambre en el dormitorio? Incluso hay algunos de nuestros hermanos que padecen hambre que son mejores que nosotros: se quedan en su dormitorio padeciendo hambre y acaso de vez en cuando salen para pedirnos una moneda que negamos incómodos por haber sido molestados.

Sin embargo otros hermanos, esos que quisiéramos que hubieran sido diferente pero no lo son no se quedan tan tranquilos, tan quietos, salen a restregarnos su odio y nuestra indiferencia. Su hambre y nuestro desamor.

Sólo una conciencia clara sobre la realidad evitaría la tragedia, los pensamientos forman una masa concreta de acciones y si sólo nos detuviéramos a tener compasión bajaría el crimen. No hemos decidido ser responsables del hambre que nos resulta propio porque lo vemos como ajeno y entonces anda el hambre como caballo desenfrenado golpeándonos en la cara en el disfraz de un pobre tipo que ni siquiera llegó a darse cuenta de lo malo de su acción.

Creo que comenzaría a bastar un poco de amor para el que no tiene nada. Un poco de comprensión del fastidio que nos produce un pequeño desajuste de nuestra vida cotidiana para comprender el mucho desajuste que se debe haber producido en la vida de tantos maltratados, tantos desamados, tantos abandonados que no están dispuestos a seguir perdiendo la oportunidad de que se los considere presentes.

Aldo está bien seguramente. Los que seguimos estando en problemas somos quienes seguimos ignorando nuestra conciencia societaria. La única manera de construir la sociedad que queremos ver y seguir conversando con Aldo es comprender la responsabilidad que me cabe en el círculo pequeño o grande en el que me muevo.

Cuando me he cruzado con el último necesitado crucé los dedos para que no pidiera o apuré a buscar un cantidad digna de $ 5 para evitar que su necesidad busque otro cauce? Y este es un ejemplo anecdótico, burdo, tonto.

Sólo basta una toma de conciencia, un deseo de una vida mejor para todos y unas acciones que hagan mejor la vida de quienes nos rodean.
Como dice Deepak Chopra, pide el deseo y que el cosmos se encargue de los detalles y que yo tome conciencia cotidiana de mi responsabilidad en el estricto marco de mi acción: lo mejor para mí y para los demás en aquello que me toca, la comprensión del alto grado de impacto de lo que creo, aunque no realice acción. Lo que creo gesta realidad. Creo que los pobres se deben arreglar solos? O que debe alcanzar la buena voluntad de unos dirigentes que son tan preclaros como el conjunto que dirigen?

O, por el contrario: creo que tengo un grado de responsabilidad en esta realidad que no me convence? Así está mejor! Y no te preocupes demasiado porque lo que para mí inicia el cambio es simplemente la toma de conciencia y la gestación de acciones en el marco cotidiano concreto de cada accionar: que hagas lo mejor para ti y para los demas, simplemente eso, desde el pequeño gesto de cortesía hasta el más altruista de los actos, sólo aquellos que te sientas cómodo, nadie pide nada mas.

Querido Aldo yo no te conocí pero conozco a otros parecidos y lamento tu desaparición como podría ser la de ellos. Me hubiera gustado que de pronto te hubieses quedado dormido a la noche, soñando que no era necesaria la portación de tu arma, para qué? ya no hace falta aquí.

Los hechos de la vida cotidiana son material de aprendizaje: es una elección persistir en la ignorancia o abordar el conocimiento. Sólo eso cambia la próxima realidad que nos toque ver.

No he mirado siempre a la realidad de la manera que la veo ahora. Pero ahora que la veo así ya no puedo hacerlo de otro modo.

viernes 6 de febrero de 2009

EL LIBRO TIBETANO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE


"La manera de descubrir la libertad inherente a la sabiduría de la ausencia de ego, nos dicen los maestros, es mediante el proceso de escucha y audición, contemplación y reflexión y meditación.


Nos aconsejan que empecemos por escuchar repetidamente las enseñanzas espirituales. Mientras las escuchamos, no cesarán de recordarnos nuestra oculta naturaleza de sabiduría. Es como si uno fuese aquella persona acostada en una cama de hospital víctima de la amnesia y alquien que la quiere y se interesa por ella le fuera susurrando al oído su verdadero nombre y enseñándole fotos de la familia y de viejos amigos, intentando devolverle el conocimiento de su identidad perdida.


Poco a poco, según vayamos escuchando las enseñanzas, ciertos pasajes e intuiciones harán resonar en nosotros un extraño acorde, empezará un goteo de recuerdos de nuestra auténtica naturaleza y lentamente despertará una profunda sensación de algo acogedor y asombrosamente familiar."


Tomado de "El libro tibetano de la vida y de la muerte" de Sogyal Rimpoché.

miércoles 4 de febrero de 2009

Buda, la manifestación del silencio


Buda dijo "Aquellos que saben, saben aún sin que yo les diga y los que no saben, no van a saber por mis palabras.

Cualquier descripción hecha a un ciego de la vida no tendrá sentido.


A squel que no ha saboreado la ambrosía de la existencia, de la vida, no vale pena hablarle sobre ella. Por eso estoy en silencio".


Tomado del libro de Sri Sri Raví Shankar, "Sabiduría para el nuevo milenio"


sábado 31 de enero de 2009

Víctor Truviano - Capilla del monte - Argentina



Aquí habla de que no come hace dos años y no toma agua hace 9 meses.
Para que lo conozcas y pienses lo que quieras o lo que puedas...

Me gustaría aclarar que no aliento a hacer esto y me parece bien que Víctor lo haga si cree que es lo suyo. Por mi parte creo que hay millones de camino para la transformación personal y uno entre millones tiene nuestro nombre.

Bonito día!
Nora

 
Free counter and web stats